Noches vacias y recuerdos que pesan

Es muy impactante mirar el calendario y ver que dentro de poco se cumplen 3 meses de perder todo tipo de contacto con esa persona tan especial que se me había metido hasta en los huesos.
Pareciera ayer… o tal vez hoy mismo, porque sigue estando en mi cabeza a cada paso que doy, en cada color rosa, en cada mujer con rulos que camina por ahí, en cada Kitty, en cada fecha, en cada día 7. Porque está en cada suceso de mi vida que necesito contarle, que quiero que me ayude, que necesito que este ahí.
¡Pero ojo! No es obsesión. Vivo mi vida, hago mis cosas, tengo momentos de felicidad, aunque siempre son opacados por esos sentimientos, que aún hoy, siguen ahí. Y parecen inamovibles.

Como diría Ana Frank: himmelhoch jauchzend zu tode betrübt

Es muy loco seguir despertándose con la imagen de esa persona en tu cabeza, aunque ya haya pasado tanto tiempo, y hacerse miles de preguntas:

¿Cómo estará?
¿Seguirá estudiando o habrá empezado a trabajar?
¿Cómo están sus hermanas?
¿Que chucheria de color rosa se habrá comprado hoy?
¿Se acuerda de mi?
¿Piensa en mi como yo a ella?
¿Es feliz?


Y creo saber las respuestas a esas últimas preguntas:
Creo que se acuerda de mi aunque no como yo, no como yo pienso en ella, porque sino no entendería muchas cosas.
Creo que es feliz, y por eso mi lucha diaria para no saber como está.
La última vez supe que estaba en estado de euforia viviendo un noviazgo con una persona que supo descuidarla, abandonarla, lastimarla, faltarle el respeto, incluso hizo que llegara a compararnos para ver como reaccionaba cada uno ante una situacion dificil donde ella y su padre corrían peligro y yo demostrarle que me preocupaba por ella mientras que la otra persona supo demostrar con pocas palabras mucho de lo que es como persona y como pareja. Y por sobre todas las cosas, no ayudarla con sus fantasmas. No cargarse al hombro sus problemas, luchar contra sus fantasmas, cual caballero al rescate de su princesa o disipar todas esas inseguridades que nunca tuvieron que estar ahí tanto tiempo. 
Pero ahora a la distancia, no debe ser todo así, me debe haber mentido o sus problemas habrán sobredimensionado cosas que no eran tan así. Por eso, hoy, me animo a escribir en mi blog, porque estoy seguro que ya no me lee, ni tiene mi número de teléfono, ni nada relacionado con lo que supimos tener. Ni la carta que le escribí para su cumpleaños, ni el leoncito de peluche que le regale para que la cuide cuando yo no pueda estar con ella. No creo que tenga ni guarde nada de eso, ni me lea, porque supongo que será fiel a eso que siente ahora y puedo sentir, tal vez, que tengo un poco de privacidad.

No les voy a mentir, a diario sueño con que me toque el timbre de mi casa, arrepentida, o se aparezca por mi trabajo y quede todo lo feo en el pasado.

¿Demasiado soñador? ¿Incrédulo? ¿Negador? ¿Una persona a la que cada película romántica le quemó la cabeza?


Puede ser y seguro que lo es. Estoy seguro, hoy, despues de tanto tiempo, que lo nuestro fue un error, que se confundió ante malos momentos y que lamentablemente me cruce en su vida, y no supe ser fuerte y resistir cuando me buscó durante meses o cuando volvía a buscarme. Y me enamore, me enamore de una persona que se confundió y ama a otra persona, o que supo amarme pero no supo ser fuerte, o no quiso serlo porque era mas conveniente. Ya no lo se.
Pero se que ya no estoy en su vida, que no tengo parte de su corazón como antes lo tenia y por eso me animo a volcar todo lo que sentí y se quedó atravesado en mi garganta y en mi corazón. Porque si eligió a otra persona en lugar mio, a pesar de todas esas cosas que decía sentir por mi, estoy seguro que esa persona supera todo lo que yo puedo darle y la hace mucho más feliz de lo que yo la pude hacer.

Será un momento oportuno, después de tanto tiempo, para borrar de mi mente, todos esos pensamientos inmaduros del tipo “se miente a ella misma”, “el amor verdadero lo siente por mi y esa otra persona es lo único que le queda de una vida que tuvo y éste 2014 se la arrancó de un tirón, y no entiende que aferrarse al pasado es su manera de lidiar con el dolor tratando de sentir ese sentimiento cálido que le daba una persona que ya no esta”.
Créanme, pensé estas cosas a diario durante meses y hoy me las vuelvo a plantear, pero les aseguro que paso a paso, día a día, uno deja de hacerse preguntas y trata de vivir el día a día, sin darle tantas vueltas al asunto.

Y aunque duela y aveces desgarre tanto dolor, tanta ausencia, hay que seguir viviendo, con uno mismo, con su soledad. Porque nadie es indispensable, y ella era especial, era única, su sonrisa, esos saltitos que daba cuando estaba feliz, sus ojazos curiosos, esa voz que de tan dulce que era me traía paz, esos rulos indomables que hacían de cada beso un desafío, pero que tenía su premio cada vez que se mordía los labios. Aunque duela hay que seguir, y estoy tratando, lo intento, aunque a veces vivir cueste la vida.

Gracias y perdón si alguno de ustedes se tomó el tiempo y valor de leer tantas incoherencias, pero gracias igualmente.
No voy a borrar ésto como tantas cosas que borre, por lo menos quedara como documento para que analicen los psicólogos de lo complicada que es la mente de una persona que perdió a un gran amor.

Amé y amo a una tal Sofía, y mientras duren estos sentimientos, y a pesar de que nunca más nos vamos a cruzar en ésta vida, quise aprovechar para poner en palabras lo que provoca tanta melancolía.

Ojala que la cuide, que la haga feliz, que pelee contra todas esas inseguridades, que sea ese caballero que la proteja de todo y traiga luz a esas noches que tanto la atormentan. Y que luche contra todos y cada uno de sus fantasmas. Que ahora si, que esa persona se ocupe de ella como se merece, como lo necesita, porque es y será una de las personas mas lindas que conocí en mi vida y merece que la persona que eligió a su lado la trate como solo ella se lo merece. Porque solo ella sabe ser tan divertida, especial, graciosa, adorable y dulce. Y potenciar eso es su trabajo, y el privilegio que le fue otorgado.

Y yo… yo espero volver a ser feliz, y ojala algún día pueda volver a serlo.